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San José de Calasanz
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Ministerio

DESDE NUESTRO COLEGIO: NUESTRO MINISTERIO NO SON SÓLO LAS ESCUELAS DE  LETRAS SINO EL SANTO TEMOR DE DIOS QUE IMPORTA MÁS

 

Salmo 25 (24).

12 Si hay un hombre que tema a Yahveh, Él le indica el camino a seguir; su alma mora en la felicidad, y su estirpe poseerá la tierra. El secreto de Yahveh es para quienes le temen, su alianza para darles cordura.

Lo importante no es que Dios es amado por nosotros, lo importante es que Dios nos amó primero y en ese sentido reconocerlo es abrirse al camino que le indica a cada uno “para ir a dónde no sabes, has de ir por dónde no sabes”, escribe el místico. Es decir, hay que aceptar un guía, ese guía es Cristo, que “nos amó hasta el extremo”.

Salmo 33 (32)

18-19 Los ojos de Yahveh están sobre quienes le temen, sobre los que esperan en su amor, para librar su alma de la muerte, y sostener su vida en la penuria.
Es la esperanza cierta y viva que nuestras obras llevadas del Santo Temor de Dios no flaquearán. Serán objeto permanente de su mirada, es decir, de su atención. Nunca serán descuidadas de Dios.

Salmo 86 (5)

11 Enséñame tus caminos Yahveh, para que yo camine en tu verdad, concentra mi corazón en el Temor de tu nombre.

Es la petición profunda de acuerdo con los dos fundamentos Escolapios: el sentido del temor de Dios y el sentido de la Verdad, que parte de su carácter de Revelada.

Salmo 26 (25)

2 Escrútame, Yahveh, ponme a prueba, pasa al crisol mi conciencia y mi corazón; está tu amor delante de mis ojos, y en tu verdad camino.

Sólo el temor de Dios, puede colocar al hombre en su dimensión de misterio y verdad, delante de sus ojos, para aceptar un escrutinio, una revisión a fondo en la totalidad del ser, para avanzar en el camino cierto.

Salmo 51 (50)

12-13 crea en mí, oh Dios, un puro corazón, un espíritu firme dentro de mí renueva; no me rechaces lejos de tu rostro, no retires de mí tu santo espíritu.

Asegúrame Señor un interior en el cual Tú poses tus ojos en Mí, es decir, Señor: ayúdame en conseguir el verdadero Temor de tu Nombre.

Salmo 64 (63)

10-11 Todo hombre temerá, anunciará la obra de Dios y su acción comprenderá. El justo se alegrará en Yahveh, en él tendrá cobijo; y se gloriarán todos los de recto corazón.
Es el resultado de la acción temerosa: La Gloria de Dios y Utilidad del Prójimo, que no es otra que la alegría que se comparte con los temerosos de Dios. Es la verdadera sabiduría descubierta por Calasanz.

Salmo 61 (60)

5-6- Que sea yo siempre huésped de tu tienda, y me acoja al amparo de tus alas. Porque Tú oh Dios, oyes mis votos: Tú me otorgas la heredad de los que temen tu nombre.
En otros términos: quiero estar junto a Ti, como un bienamado, como el Discípulo que “recostaba su pecho”, el Discípulo a quien “Él más amaba”.

Salmo 18 (17)

29. Tú eres, Yahveh mi lámpara, mi Dios que alumbras mis tinieblas.  Es la claridad del camino.

Salmo 40 (39)

7-9  Ni sacrificio ni oblación querías, pero el oído me has abierto; no pedías ni holocaustos ni víctimas, dije entonces: Heme aquí que vengo. Se me ha prescrito en el rollo del libro Hacer tu Voluntad. Oh Dios Mío en tu ley me complazco en el fondo de mi ser.
El temeroso de Dios hace un holocausto: “hacer la voluntad del que me ha enviado”, es decir, orar el Padre nuestro, como la única oración posible también en la perspectiva de María en la institución.

Salmo 5

“5,4: “Yahveh; ya de mañana oyes mi voz; de mañana te presento mi súplica, y me quedo a la espera”.

Salmo 22 (21) 26-28

De ti viene mi alabanza en la gran asamblea, mis votos cumpliré ante los que le temen. Los pobres comerán quedarán hartos, los que buscan a yahveh le alabarán ¡Viva por siempre vuestro corazón!” Le recordarán y volverán a Yahveh todos los confines de la tierra, ante Él se postrarán todas las familias de las gentes”

“Contigo está la sabiduría que conoce tus obras, que estaba presente cuando hacías el mundo, que sabe lo que es agradable a tus ojos, y lo que es conforme a tus mandamientos. Envíala desde los cielos santos, mándala de tu trono de gloria para que a mi lado participe en mis trabajos y sepa yo lo que te es agradable” Sabiduría 9, 9-10.

Lo agradable a Dios es la única acción posible en la escuela de Calasanz, es el escrutinio para asegurar la Gloria de Dios: lo agradable a sus ojos, porque Los caminos de Dios, no son nuestros Caminos, “para ir a dónde no sabes, has de ir por dónde no sabes”, la docilidad, la obediencia “ciega” a quien de verdad es guía del Recorrido, del curriculum. “ Porque no son mis pensamientos vuestros pensamientos, ni vuestros caminos son mis caminos -oráculo de Yahveh-porque cuanto aventajan los cielos a la tierra, así aventajan mis caminos los vuestros y mis pensamientos a los vuestros”. Isaías 55, 8-9

El sentido es orar:

Se ora el Padre Nuestro: lo reza en función del Padre del Hijo y del Espíritu María. Lo oran Abel y los patriarcas, al establecer una oblación y reconocer al Padre que estás en los alturas.

Lo reza la comunidad, en la apertura del nosotros en disposición de acoger el reinado y el reino de Dios, que sitúe su reino en medio de nosotros.

Haciendo su voluntad: en todo tiempo y lugar, lo que le es agradable, lo bueno, perfecto. (los santos viven de hacer su voluntad).

Recorren un camino junto a Cristo que vino a hacer la voluntad y a la vez a ofrendarse como Camino, “Yo soy el camino”

En la institución se impone una lectio Divina permanente sobre el Santo Temor de Dios.

Algunas claves serían:

  • El miedo presente en quienes desoyeron la pedagogía de Dios (la desnudez de Adán y la desnudez de Pedro luego de la resurrección). Una superada en el amor y otra perdonada en la encarnación.
  • El Verdadero Temor de María (su disponiblidad para hacer su voluntad), lo mismo que Abel, Noé, Abraham, Moisés (cuando el lugar en que Dios lo llamó es Santo), para que cumpliera su voluntad, como el colegio es lugar de santidad, fincada en el Temor. María mujer disponible para ayudar a manifestar el verdadero amor de su hijo: amor a la voluntad del Padre (en el templo), amor al socorrer la necesidad de la familia (bodas), amor vivido en la superación del terror a la muerte (María frente al madero.

 

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